sábado, 17 de mayo de 2008
PARECE UNA TONTERIA
Aunque parece una tontería, el otro día una compañera, una mujer imagino hecha y derecha, exclamaba con gran preocupación que al leer cierta pregunta en un examen de un curso sobre violencia de género le había costado visibilizar a “las niñas” porque en el texto únicamente se leía “los niños” en lugar de poner, como es habitual entre el feminismo radical, “los niños/as”. Al principio no comprendí como se podía ser tan simple y tan mema pero luego me di cuenta de que era una reacción normal. Acostumbradas/os a leer constantemente los dos géneros para absolutamente todo, han perdido el sentido de lo genérico, aparte de otros sentidos como el común, y se pierden e invisibilizan a cualquier cosa que no esté explicitada. Ahora bien, este fenómeno no les suele suceder nunca si el caso es al contrario y cuando en algún sitio leen “las niñas”, “las hijas y “las jóvenes” ni se inmutan y de manera lógica y natural entienden que se refieren sólo a las miembras del género mujer o del género femenino, o como sea que se diga. Pobres, que mal están de lo suyo.
viernes, 16 de mayo de 2008
PARADOJA
Ninguno, o casi nadie, desea morir, aunque todos sabemos que es un hecho, el más drástico y misterioso, que sobrevendrá el día menos pensado, para terminar de golpe con todo aquello que hemos, pensado, querido, padecido, gustado, visto, aprendido, odiado y amado. He dicho que casi nadie desea morir porque hay algunas personas que en contra del instinto más básico si que lo quiere, Santa Teresa de Jesús, San Pablo y el más famoso de todos los santos Ramón San Pedro, son un claro ejemplo de ello. Todo lo que hemos venido a convenir que es la vida, esto que experimentamos con cada célula de nuestro cuerpo, desaparecerá de delante de nuestros sentidos para no volver nunca más o quizás, si es que existe un más allá, para transformarse en otro mundo de otros sentidos y de otras realidades. De hecho creo que morirse no nos gusta nada aunque ninguno tengamos esa experiencia personal que, además, es, junto con el nacer, la segunda cosa que sólo se hace una vez en la vida. Vista desde esta perspectiva, la muerte es una indeseable, una desagradable fea y pelona con la que nadie quiere bailar y que, no obstante, todos acabamos abrazaditos a ella bailando el último vals. Pero puestos a elegir una forma de morir la mejor elección sería, sin duda, como víctima de un atentado terrorista, ya que todos los ciudadanos tenemos subscrita una póliza firmada por el Estado, nada menos, que garantiza a nuestros familiares una indemnización muy cuantiosa. Ni una caída de un andamio, ni un atropello, ni un arrollamiento de tren, ni siquiera un buen accidente aéreo (como el del Yacovlev), es comparable a la bomba terrorista, esa sí que es una buena manera de pasar a mejor vida (llamémosle distinta ya que no sabemos como es), porque además de matarte lleva premio. Este hecho convierte a los ciudadanos en víctimas de distintas clases, asesinados de primera, de segunda e incluso de tercera categoría dependiendo de la indemnización a la que tengan derecho. A este fenómeno indemnizatorio actual que deja entrever la enseñanza del popular refrán “las penas con pan son menos”, se le han ido añadiendo muchas y variadas víctimas procedentes de los más diversos sucesos. Desde el atentado terrorista, hasta el caso de Dolores Vázquez (condenada por un juicio popular antes que por un jurado) pasando por el Síndrome Tóxico (aceite de colza desnaturalizado) o el caso Prestige. Ahora, a este carro, se subirán los hijos de las mujeres asesinadas por su pareja, es decir víctimas de violencia de género, que reclamarán ayudas más sustanciosas de las que están establecidas para el resto de los huérfanos. Lo cual a mi no me parece justo. Lo suyo sería que cualquier victima tuviera derecho a una indemnización independientemente del tipo de accidente o de evento accidentario y si el resultado es la muerte debería ser de la misma cuantía para todos. Ahora, que puestos a indemnizar, ¿por qué no se dan ayudas a los enfermos que mueren a causa de lo suyo antes de cierta edad? Por ejemplo los 65 años, edad esta en la que la persona es aun productiva y la sociedad pierde un trabajador no solamente un ciudadano. Indemnizar, indemnizar que la vida se va a acabar. Al fin y al cabo ¿el dinero es nuestro? Más indemnizaciones y menos Polaris World.
EL LENGÜICIDIO
Cuando aquel día le pregunté a mi ex mujer ¿Qué tal están los niños? y ella me contestó, a su vez, con otra interrogación ¿Y las niñas? ¿No preguntas por las niñas? supe que mi guerra particular contra el feminismo de género estaba perdida en aquella familia que un día, hace ya bastantes años, fundé junto con la mujer que, al otro lado del teléfono, esperaba una respuesta más que obvia. El lenguaje no sexista había entrado en la familia por medio de su madre y me pareció tan preocupante como cuando ella les exigía no beber coca cola o los obligaba a votar al PC, pues mi antigua pareja siempre ejerció una gran influencia sobre nuestros hijos, de manera que si aceptaban esa forma de interpretar el mundo, pronto serían extraños para mí y hablarían de esa manera incongruente y zafia que tienen los políticos de la izquierda y los grupos feministas, esa jerga híbrida y deforme que usan para visibilizar a las mujeres, de la misma manera que nunca tomaban coca cola y que siempre votaban al PC.
Me di cuenta, casi con espanto, que el mundo ya no sería igual, ni igualitario, como sucedió después del 11 S; en poco tiempo todos estaríamos imbuidos de esa ponzoña corrosiva y letal que nos obligaría uniformemente a cambiar las formas para modificar el fondo. Graso error, pues el fondo es el que cambia las formas por mucho que se empeñen las feministas en lo contrario. En un desatino histórico comenzaríamos primeramente por asesinar la lengua española, después acabaríamos con el sentido de igualdad cambiando las leyes y luego… Dios sólo sabe que nos ocurrirá luego.
De momento usaríamos de forma cotidiana la nueva lengua feminista, un galimatías inaudito que rompe con todos las reglas gramaticales y que según sus inventores/as visibiliza a las mujeres. Probablemente por el mismo mecanismo discriminatorio, del que se acusa al patriarcado, dejará de visibilizar a los hombres como sucede, por ejemplo, en el engendro “femicidio”, un palabro creado con la única intención de oponerse al término homicidio y visibilizar así a las mujeres, como la Media Luna Roja se creó con la premisa de no parecerse a la Cruz Roja cambiando, sencillamente, un símbolo por otro. (Este hecho es curioso, pues sólo el mundo musulmán vio en la cruz roja, de brazos simétricos, de esta organización una señal de cristianismo.)
Después de comprobar, horrorizado, que el “lenguaje no sexista” había entrado en mi familia supe que sería incomprendido para siempre, más incluso que cuando con un gran dolor me separé de ellos.
Me di cuenta, casi con espanto, que el mundo ya no sería igual, ni igualitario, como sucedió después del 11 S; en poco tiempo todos estaríamos imbuidos de esa ponzoña corrosiva y letal que nos obligaría uniformemente a cambiar las formas para modificar el fondo. Graso error, pues el fondo es el que cambia las formas por mucho que se empeñen las feministas en lo contrario. En un desatino histórico comenzaríamos primeramente por asesinar la lengua española, después acabaríamos con el sentido de igualdad cambiando las leyes y luego… Dios sólo sabe que nos ocurrirá luego.
De momento usaríamos de forma cotidiana la nueva lengua feminista, un galimatías inaudito que rompe con todos las reglas gramaticales y que según sus inventores/as visibiliza a las mujeres. Probablemente por el mismo mecanismo discriminatorio, del que se acusa al patriarcado, dejará de visibilizar a los hombres como sucede, por ejemplo, en el engendro “femicidio”, un palabro creado con la única intención de oponerse al término homicidio y visibilizar así a las mujeres, como la Media Luna Roja se creó con la premisa de no parecerse a la Cruz Roja cambiando, sencillamente, un símbolo por otro. (Este hecho es curioso, pues sólo el mundo musulmán vio en la cruz roja, de brazos simétricos, de esta organización una señal de cristianismo.)
Después de comprobar, horrorizado, que el “lenguaje no sexista” había entrado en mi familia supe que sería incomprendido para siempre, más incluso que cuando con un gran dolor me separé de ellos.
UNA TARDE DE CIRCO (Por un lenguaje no sexista)
Señoras y señores bienvenidos y bienvenidas sean todos y todas ustedes al mayor espectáculo del mundo: el circo. Todos y todas los y las que formamos esta gran familia les agradecemos la presencia de todos y todas ustedes. Y también como no, a sus hijos e hijas, a los niños y niñas que, sin duda, son ellos y ellas a los que más les gusta el circo. Verán pasar ante sus ojos a los y las artistas mas grandes del mundo entero. “Los hermanos y hermanas Grini”, maravillosos y maravillosas trapecistas, a los y a las mas graciosos y graciosas payasos y payasas que harán las delicias de los y las más pequeños y pequeñas. También los y las famosísimos y famosísimas equilibristas “Los y las Dunani”. Disfrutaran todos y todas ustedes de la magia del circo de la mano de “Romeno”, el gran mago acompañado de su ayudanta, la inigualable “Ninette”, inteligentísima mujer y gran persona, doctora en ciencias de la información por la Universidad de Barcelona. Disfrutaran también en esta tarde de circo las señoras y los señores, los niños y las niñas y los jóvenes y las jóvenes de la presencia en la pista central de un gran número de animales: los grandes elefantes y elefantas, los caballos y las yeguas árabes y españoles y españolas, los y las cocodrilos del Nilo, los monos y las monas de Asia y América del Sur, los pájaros y las pájaras de los cinco continentes con sus plumajes de mil colores. Señoras y señores, niños y niñas, todos y todas, comienza el circo.
EL ART.154
El castigo en el Código Civil (Art. 154)
- Antigua redacción:
Los padres o tutores "podrán también corregir a los menores (hijos) razonable y moderadamente".
- Nueva redacción:
"Los tutores ejercerán su cargo de acuerdo con la personalidad de sus pupilos, respetando su integridad física y psicológica".
Si ya era difícil educar a los hijos, entre la inexperiencia y la falta de escuelas de padres (ya que es sabido que eso se aprende viviendo como padres) ahora llega esta Ley a despojarnos de una de las pocas herramientas que teníamos para poder corregir a nuestros hijos. ¿Cómo es posible que no vean el mal que esto supone para la sociedad? ¿Acaso todos los que hemos sido educados sin esa absurda Ley somos unos monstruos maltratadores de los hijos? Cuanto han tenido que pegar a los legisladores sus padres para que conciban que a los padres hay que dejarlos sin medios de corrección. ¿Se han olvidado de sus “buenos” padres? ¿O es que no tienen hijos? ¿Qué significa eso de los tutores deberán respetar la integridad física y psicológica de los pupilos? ¿Quiénes son los tutores y quienes los pupilos? He tenido cinco hijos y entre ellos no había ningún pupilo, al menos que yo sepa. El padre y la madre son tutores por derecho propio, los tutores no son padres, y son tutores por Ley. ¿Con qué intención se ha quitado del articulo 154 la figura de los padres, llamándoles tutores y se ha ignorado la presencia implícita del hijo llamándole pupilo?
- Antigua redacción:
Los padres o tutores "podrán también corregir a los menores (hijos) razonable y moderadamente".
- Nueva redacción:
"Los tutores ejercerán su cargo de acuerdo con la personalidad de sus pupilos, respetando su integridad física y psicológica".
Si ya era difícil educar a los hijos, entre la inexperiencia y la falta de escuelas de padres (ya que es sabido que eso se aprende viviendo como padres) ahora llega esta Ley a despojarnos de una de las pocas herramientas que teníamos para poder corregir a nuestros hijos. ¿Cómo es posible que no vean el mal que esto supone para la sociedad? ¿Acaso todos los que hemos sido educados sin esa absurda Ley somos unos monstruos maltratadores de los hijos? Cuanto han tenido que pegar a los legisladores sus padres para que conciban que a los padres hay que dejarlos sin medios de corrección. ¿Se han olvidado de sus “buenos” padres? ¿O es que no tienen hijos? ¿Qué significa eso de los tutores deberán respetar la integridad física y psicológica de los pupilos? ¿Quiénes son los tutores y quienes los pupilos? He tenido cinco hijos y entre ellos no había ningún pupilo, al menos que yo sepa. El padre y la madre son tutores por derecho propio, los tutores no son padres, y son tutores por Ley. ¿Con qué intención se ha quitado del articulo 154 la figura de los padres, llamándoles tutores y se ha ignorado la presencia implícita del hijo llamándole pupilo?
¡TODOS A LA CARCEL!
Este es el grito de guerra, la consigna que vehementemente enarbola Andrés Montero Gómez, psicólogo, presidente de una singular sociedad privada; la Sociedad Española de Psicología de la Violencia y una cosa sorprendente, especialista en seres humanos como figura en su página web (http://www.montergomez.com/menu.htm) Este oportunista, que se ha subido al carro del feminismo de género y del que no piensa bajarse mientras siga consiguiendo con ello pingües beneficios y que no ha dudado en politizar sus mensajes y usar sus conocimientos para conquistar el corazón (y las subvenciones) de las feministas radicales (a las cuales tiene enamoradas) haciendo una alianza con ellas a costa de la ética de su profesión, declarando “sano” a cualquiera con tal de hacer que encaje con las tesis del feminismo de género, anda por ahí declarando, entre otras cosas, que es imposible el tratamiento de los hombres que maltratan a sus parejas para los cuales, como única terapia, recomienda la cárcel. Claro que todo esto lo hace de cara a la galería, para quedar bien delante de sus fans, a quienes cautiva, bien con el pequeño guiño de un articulito en una revista feminista, con la sonrisa de una conferencia a favor de la “igualdad” (siempre ante feministas) o con el abrazo cordial de unas propuestas vistosas sobre violencia de género (aunque demagógicas en exceso, como que hay que “poner a un hombre a ejercer de delegado adjunto del Ejecutivo, bajo la dirección de una mujer”) ya que, frente al resto de la comunidad científica no puede emplear el mismo discurso pues la mayoría no está de acuerdo con estos planteamientos y tiene una visión bien distinta. Con esta idea, poco ética como psicólogo, más parece un juez dispuesto a meter en la cárcel a cualquiera, que un especialista en seres humanos (como él dice de si mismo) un ser intolerante y nada comprensivo a quien será difícil acudir, si eres hombre, en caso de tener algún problema con tu pareja. De momento, este hombre, hechicero y seductor, que compara a Josef Fritzl (el padre que encerró a su hija durante más de 20 años) con la ETA, con los nazis, con los stalinistas, con los milosevics, únicamente, para demostrar que los maltratadores son igual de normales que todos ellos, seguirá escalando y trepando por las distintas parcelas de la política feminista hasta alcanzar lo que realmente busca: el poder.
DE PASO
Cuando una persona te dice que está de paso inmediatamente te da a entender quien es esta persona y que puedes esperar de ella. Con un poco de inteligencia puedes saber como es este sujeto. Sabes que no se quedará y eso te da un conocimiento bastante aproximado de la relación que mantendrá contigo. No le podrás pedir dinero prestado porque no te lo dejará ya que sabe que no se lo devolverás nunca. Tampoco te lo pedirá a ti por la misma razón. Sabes que no le interesan los asuntos de tu pueblo o de tu ciudad porque no es un convecino, por tanto no es un fisgón indiscreto. Por la misma razón nunca será Alcalde, ni concejal, ni secretario del partido, ni ninguna otra cosa que le convierta en un vanidoso. También sabes que no hablará mal de nadie, ni bien tampoco, por tanto tienes la garantía de que no es un zalamero que halagará a cualquiera para conseguir sus fines, no tiene fines. Sus intereses están en otra parte. Sabes que no será tu amigo jamás porque no te conocerá bien ni tú a él, pero por la misma razón nunca será tu enemigo. No establecerás esos lazos pegajosos del afecto que tantas veces ahogan la libertad. Pero una cosa, aún más importante sabes de él, que, a pesar de todo, será la única persona que se quedará hablando contigo, sin interés, tan sólo por hablar, que te escuchará con atención, como si le importara lo que le dices hasta minutos antes de que salga su tren. Vive siempre como si estuvieras de paso en la vida de la gente, el mundo te lo agradecerá y yo también.
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